Moda sostenible, fácil y al alcance de todos

Por Lina Perea

Las emisiones de la industria textil son unas de las que más generan gases de efecto invernadero en la actualidad. Por cada kilogramo de tela que se produce se necesitan 20 litros de agua, sin contar con el agua necesaria para el riego y mantenimiento de los cultivos de algodón. La producción de textil en los procesos de hiladuría, tintorería y tejeduría conlleva desechos químicos y elementos corrosivos que terminan contaminando las fuentes hídricas más cercanas a las fábricas, pero además, se producen toneladas de desechos de tela en la etapa de confección por los desperdicios de los cortes.

La era del “Fast Fashion” que es la producción de ropa a bajo costo y de baja calidad, lleva encabezando la producción textil desde los años 90. Lo anterior conlleva a que estas empresas hayan radicado sus plantas de producción en países en desarrollo, lo que causa la explotación de los empleados, sometiéndolos a extensas horas de trabajo y sueldos deplorables, sin contar, por ejemplo, con la explotación infantil, nulas medidas de seguridad laboral y violencia en el sitio de trabajo. Todo esto para lograr cumplir la gran demanda de productos que se genera en la actualidad.

Pero existen formas de minimizar nuestra huella ecológica en el ámbito textil y de evitar ser parte del maltrato que se genera al medio ambiente y a los empleados de estas grandes empresas.

Lo primero que puedes hacer es empezar por comprar cosas que realmente sean de tu gusto y que sepas que vas a utilizar hasta el cansancio, es decir, tener un consumo responsable, que no se quede ropa con etiquetas en el armario durante años y que al final nunca sean aprovechadas por lo que son. Al momento de deshacerte de la ropa que ya no utilizas, verifica su estado y déjalas para donación, véndelas o cámbialas con tus familiares y amigos. Otra manera de contribuir al cambio es asegurarte de consumir productos locales y nacionales, o en tiendas de segunda mano, esto último aplica no solo para ropa, sino en general para productos de uso cotidiano como camas, coches de bebés, juguetes para niños, salas, comedores, neveras, maletas, accesorios, etc.

En nuestro vídeo “¿Cómo ahorrar recursos cotidianos?” de nuestra serie de videos “¿Cómo ser sostenible desde que me levanto?” damos algunos tips que hacen referencia también a la moda sostenible:

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