La industria textil y el medio ambiente

Por Sara Martínez Rojas 

Se sabe que separar la basura es la manera idónea   de deshacerse de los residuos para reducir el daño ambiental, lo que muy poco se sabe es que hacer con la ropa, colchones y otros textiles que dejan su ciclo de uso para convertirse en basura, que aunque parezca un residuo inofensivo en un contenedor, termina siendo un contaminante en potencia.

En el caso de la ropa y otras telas,  fácilmente podrían resultar en un vertedero de basura, pero estas fibras dificultaron el proceso de circulación de lixiviados (líquidos restantes que  generan las basuras) expulsarán miles de fibras tóxicas entre químicos y elementos no biodegradables que utiliza como colorantes, surfactantes, sales inorgánicas que terminarán en océanos y cuencas de agua produciendo aún más daño.   

La contaminación de la ropa comienza desde su fabricación, según cifras del 2018 de Forbes,la producción de ropa es responsable de 10% de todas las emisiones de carbono en el planeta, La Comisión Europea determinó en su estudio Environmental Impact of Products (EIPRO) que los textiles constituyen el cuarto ámbito de mayor impacto ambiental después de la industria alimenticia, el transporte individual y la construcción. Alrededor de 1500 litros de agua se necesitan  para hacer un pantalón y las fibras sintéticas pueden tardar hasta 500 años en desintegrarse.

La Oficina de Reciclaje Internacional indica que  mediante la recolección de 1Kg de ropa utilizada, se pueden reducir: 3,6 kg de emisiones de CO2, 6000 litros de consumo de agua, 0,3 kg de utilización de fertilizantes, 0,2 kg de utilización de pesticidas. El problema de este creciente residuo es que una vez lo tiramos en el contenedor de la basura convencional con otros desechos, ya es  muy difícil de recuperar.

 

 

¿Que está haciendo Colombia con los textiles que se pueden reciclar?

Cuando se quiera deshacer de alguna  prenda de vestir, no deseche la idea de donarla si todavía está en buenas condiciones, de no ser así puede reutilizarla como paños para la limpieza o si no puede acercarse a las empresas de reciclaje, que aunque probablemente no le den dinero, contribuirá a la producción de nuevas  materias primas con una huella de carbono mucho menor.

En Europa y Estados Unidos, por ejemplo, hay containers de instituciones de caridad para recolectar la ropa usada.En algunos casos, dichas instituciones le venden el contenido a las empresas clasificadoras de ropa, las cuales tiene un esquema que consiste en: clasificar la ropa por material o tipo.Posteriormente, éstas son revisadas y convertidas, si es posible, en ropa de segunda que puede ser adquirida por la población.

En el caso colombiano existe la empresa antioqueña  Enka, que es una es una productora de polímeros y fibras sintéticas que atiende a segmentos de la industria química y textil, desarrollando  un filamento a base de botellas recicladas. Este es utilizado como materia prima en el desarrollo de telas y prendas de la más alta calidad.

Es importante que implementemos la moda sostenible, vestir prendas que no representen explotación laboral ni ambiental, prendas hechas con recursos naturales como lana y algodón, existen artículos  creados a partir de la celulosa de los árboles, bolsos hechos con los restos de las hojas de piña, faldas que provienen de las cáscaras de naranja y zapatillas realizadas con setas.  

 

 

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