¿Qué más nos ofrecen los medios de transporte eléctricos aparte de una movilidad ecológica?

Por: Daniela Ramírez

 

Las motos y carros eléctricos llegaron a Bogotá no solo para mejorar el medio ambiente, sino también para beneficiar la salud de sus usuarios.

 

Bogotá pasa por una transición a los medios de transporte eléctricos como respuesta a su crisis ambiental. Esta es una de las estrategias que genera mejoras en el ambiente; sin embargo, no ha sido muy bien recibida por los ciudadanos ¿Por qué no es suficiente la mejora ambiental para convencer a la gente de usar estos nuevos medios de transporte?

 

A pesar de la baja  acogida de estos vehículos en Colombia, existen varias razones por las cuales las personas deberían considerar adquirirlos. Inicialmente hay que tener en cuenta que los motores de gasolina y diesel, que tradicionalmente tienen los vehículos a combustión, producen  monóxido de carbono (CO), hidrocarburos no quemados (HC), óxidos de nitrógeno (NOx), óxidos de azufre (SOx), dióxido de carbono (CO2) junto con aldehídos y micropartículas de hollín (Mp); gases tóxicos que, en su mayoría, pasan a convertirse en gases de efecto invernadero. Mientras que, por el contrario, los eléctricos reducen la emisión de gases y aceites lubricantes: un beneficio que amortigua los problemas de contaminación que existen actualmente. 

 

Por otro lado, si alguien desea movilizarse en carro todos los días de la semana, deberá contar con dos, debido al pico y placa; este problema no se presenta con los carros eléctricos ya que estos no deben cumplir con esta normativa. Además, se evitan gastos por combustible, cambio de aceite y filtros porque NO los requiere y esto hace que su mantenimiento sea muy bajo ya que no tiene piezas que generen fricción y calor. Según el periódico La República, en Bogotá las recargas de energía no pasan de los cinco mil pesos e incluso en algunas electrolineras son gratuitas; además, estos carros pueden ser cargados directamente en los hogares de sus propietarios, los cuales brindan apróximadamente una autonomía de 120 a 150 kms después de una carga completa. Si se compara con la autonomía de uno a combustión, los precios aumentan demasiado. Un litro de gasolina, por ejemplo, rinde aproximadamente 25 kms (si el carro es pequeño y tiene de 3 a 4 cilindros) y solamente 12 kms (si es grande y cuenta con 6 cilindros). Hay que tener en cuenta que los gastos de los carros eléctricos resultan  mucho más económicos que los costos de mantenimiento de uno tradicional, un ejemplo es que la revisión de estos automóviles se hace a los 200 000 kms, momento en el cual se cambian los rodamientos del motor. 

 

Además de estas ventajas, según Leonardo Rodríguez, experto en temas de movilidad energética y sostenible, los vehículos eléctricos benefician la salud. Los carros de combustión interna generan efectos secundarios en el cuerpo debido a que su motor se recalienta y, al mismo tiempo, produce un ruido constante; aspectos que hacen que el conductor, aparte de enfermarse, se estrese. Estos problemas se pueden evitar al comprar un auto eléctrico porque no suenan ni aumentan la temperatura. Por otro lado, la mayoría de estos son automáticos, lo cual facilita la conducción y reduce la tensión en las piernas.  Junto con esto, también es evidente el aumento de efectos negativos que tienen los gases, mencionados al inicio del artículo, en la salud en general, pero sobretodo en los pulmones. Según MSD, una compañía mundial para el cuidado de la salud, la exposición a estos gases genera irritación grave en los pulmones, inflamación de las vías respiratorias (bronquiolitis), dificultad para respirar, bronquitis y otras enfermedades respiratorias que incluso pueden desarrollar cáncer en los pulmones. 

 

En este tema del uso de vehículos eléctricos, el papel de entidades como el Ministerio de Transporte, el Distrito y el Congreso  también es fundamental para que haya una transición más rápida a una movilidad sostenible. Algunos incentivos como reducción de impuestos, beneficios laborales, incremento de puntos de recarga gratuitos, entre otros, deberían ser implementados. Cabe resaltar que ya hay avances, como por ejemplo la Ley 1964 emitida el 11 de julio de este año, en la cual se busca generar estrategias para el paso exitoso a una movilidad sostenible y una disminución en la emisión de gases contaminantes generados por medios de transporte. Los incentivos más relevantes son menos impuestos, descuentos para revisiones técnico-mecánicas, parqueaderos preferenciales, exención de Pico y Placa y mayores estaciones de carga rápida. Puede consultar de manera más detallada esta ley aquí. 

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